
Fénix. Revista de la Biblioteca Nacional del Perú, N°53, 2025 https://doi.org/10.51433/fenix-bnp.2025.n53
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Fortalecimiento de bibliotecas escolares en instituciones educativas focalizadas de Lima Norte: trabajo de campo
aplicando las dimensiones de la Biblioteca Escolar
e-ISSN: 2709-5649 - N° 53(2025): pp. 75-104
barrio o del pueblo en el que está
instalado el centro, puede realizar
una labor de difusión de gran
interés para la colectividad y, al
mismo tiempo, recibir y ofrecer al
alumnado la energía cultural que
pueda desarrollar. (p. 20)
Es en la biblioteca escolar donde
estas manifestaciones permiten el
desarrollo integral del niño, del joven,
el desarrollo del pensamiento crítico, el
diálogo intercultural, el acercamiento
a los libros y a la lectura por el simple
gusto de leer; es decir, hacer de la
lectura un placer, ese placer que nace
de lo más íntimo de su ser y es allí, en
el espacio de la biblioteca escolar en
donde los estudiantes pueden vivir la
experiencia de la lectura a través de las
diferentes manifestaciones culturales
y de su interacción con ellas.
Por otro lado, consideramos
que, desde la dimensión social, se
puede medir la relación de biblioteca
escolar con la comunidad educativa;
su participación, su integración
será decisiva para el éxito de su
permanencia como parte del
sistema educativo. Como menciona
Santos Díaz (2017) “las actuaciones
de colaboración relevantes de la
biblioteca con las familias, con otras
bibliotecas escolares, con la biblioteca
pública de la zona, con editoriales,
fundaciones y planes institucionales”.
Es fundamental la inclusión de los
padres de familia con la biblioteca
escolar, su valiosa colaboración en
las actividades culturales y servicios
bibliotecarios permitirá que ellos se
conviertan en lectores además de
acompañar a sus hijos en el proceso
lector. Por otro lado, hacer que los
maestros y personal administrativo
colaboren con las actividades que
desarrolla la biblioteca escolar
es importante ya que estaríamos
permitiendo que la biblioteca se
posicione no solo como espacio físico
sino como espacio de inclusión de la
comunidad educativa, en donde los
maestros encuentren un laboratorio
de investigación para desarrollar
sus lecciones diarias, un espacio de
encuentro con otros colegas, con los
alumnos y con los padres de familia.
Cuando hablamos de dimensión
política nos referimos a las decisiones
y acciones que se realizan para el
desarrollo de la biblioteca escolar
desde la institución educativa, así
según las Directrices de la IFLA para la
Biblioteca Escolar (2015):
Una biblioteca escolar debe
administrarse dentro de un
marco de políticas claramente
estructuradas que reconozcan
a la biblioteca como un centro
de lectura, investigación y
producciones colaborativas. La
política de la biblioteca debe
diseñarse teniendo en cuenta las
políticas y necesidades generales
de la escuela y debe reflejar su
ética, misión, metas y objetivos,
así como su realidad. El apoyo
administrativo para el papel de
una biblioteca escolar a través